Usar aceite de oliva virgen extra en tus bizcochos, magdalenas o galletas ya no es una rareza. Cada vez más reposteros caseros apuestan por la repostería con AOVE para lograr masas jugosas, con sabor y con un perfil graso más interesante que el de la mantequilla o aceites refinados.
Por qué apostar por la repostería con AOVE
En repostería solemos recurrir por inercia a la mantequilla, pero el AOVE, especialmente si es de calidad y de extracción en frío, aporta varias ventajas:
- Textura más jugosa: los bizcochos con aceite de oliva se mantienen tiernos más días.
- Sabor personalizable: según la variedad (Arbequina, Picual, Cornicabra) puedes lograr matices más suaves o más intensos.
- Mejor perfil graso: el AOVE es rico en grasas monoinsaturadas y compuestos bioactivos; dentro de una dieta equilibrada puede contribuir a una alimentación saludable.
- Gran estabilidad al horneado: resiste bien las temperaturas típicas de horno sin degradarse tan rápido como otros aceites sensibles.
En Aceites Cemar trabajamos con AOVE de primera extracción en frío, lo que ayuda a conservar mejor sus aromas frutados y sus propiedades. Estas características se notan especialmente cuando lo llevas al terreno dulce.
Qué AOVE elegir: por qué el aceite Arbequina para postres es un acierto
No todos los aceites de oliva saben igual, y esto es clave cuando pasas a la repostería. Si buscas un resultado suave, la variedad Arbequina suele ser la más recomendable para recetas dulces con AOVE:
- Perfil aromático suave y frutado: notas a manzana, plátano o almendra que combinan muy bien con vainilla, cítricos y chocolate.
- Bajo amargor y picor: no domina el sabor del postre, sino que lo acompaña.
- Textura sedosa: se integra muy bien en masas batidas, cremas y bizcochos.
Para introducirte, lo ideal es usar un AOVE Arbequina de calidad, como la gama disponible en la sección de AOVE Arbequina de Aceites Cemar. Así podrás apreciar la diferencia entre un aceite neutro cualquiera y un virgen extra pensado para realzar tu repostería.
Cómo sustituir mantequilla por AOVE en repostería
La gran duda de quienes se inician es cómo sustituir mantequilla por AOVE sin arruinar la receta. No hay una única regla matemática, pero sí equivalencias muy fiables.
Equivalencias básicas para bizcocho con aceite de oliva
En recetas de bizcocho con aceite de oliva u otras masas batidas, una guía práctica es:
- Si la receta original lleva 100 g de mantequilla, usa aproximadamente 75–80 g (ml) de AOVE.
- En cucharadas: por cada 4 cucharadas de mantequilla derretida, utiliza 3 cucharadas de AOVE.
La razón es que la mantequilla contiene agua y sólidos lácteos, mientras que el AOVE es 100 % grasa. Con un poco menos de cantidad consigues un aporte graso similar.
Cuándo conviene NO sustituir al 100 %
En algunas elaboraciones muy técnicas (hojaldres clásicos, croissants, laminados donde se necesita mantequilla sólida) no es recomendable cambiar mantequilla por AOVE al completo, porque la estructura de capas depende de la grasa sólida. En esos casos:
- Puedes sustituir solo una parte de la mantequilla (por ejemplo, un 30–40 %) por AOVE.
- O reservar el uso de AOVE para rellenos (cremas, bizcochos interiores, coberturas, etc.).
Trucos para que el AOVE en repostería quede perfecto
Repostería con AOVE: ajustes de sabor y textura
Para que el resultado sea redondo, ten en cuenta estos consejos:
- Elige variedades suaves (Arbequina) para postres delicados: bizcochos de yogur, magdalenas, bizcochos cítricos, bollería ligera.
- Reserva Picual o Cornicabra para recetas donde el toque de aceite sea parte del carácter: brownies intensos, bizcochos de frutos secos, masas con especias.
- Baja ligeramente el líquido (leche, zumo, yogur) si ves que la masa queda demasiado fluida al usar AOVE, especialmente si has sustituido grandes cantidades de mantequilla derretida.
- No batas en exceso una vez añadida la harina, para evitar desarrollar gluten de más y perder esponjosidad.
- Prueba siempre primero en formatos pequeños (magdalenas, moldes individuales) antes de escalar a grandes tartas.
Si quieres conocer mejor las personalidades de cada variedad (Cornicabra, Picual y Arbequina) y ver en qué tipo de cocina encajan mejor, puedes visitar la tienda online de Aceites Cemar y comparar sus AOVE premium.
Control del horneado
El AOVE tiende a retener mejor la humedad en las masas, por lo que:
- Vigila el horno a partir de los 5–10 minutos antes del tiempo indicado en tu receta original.
- Haz la prueba del palillo: debe salir limpio pero ligeramente húmedo, sin migas crudas.
- Desmolda tras unos minutos de reposo para que asiente, pero no lo dejes secarse demasiado en el molde.
Ejemplo básico: bizcocho con aceite de oliva (versión AOVE Arbequina)
Este ejemplo sencillo te permitirá comprobar cómo cambia la textura al usar AOVE en lugar de mantequilla.
Ingredientes orientativos
- 3 huevos tamaño M
- 200 g de azúcar (puede ser blanco o una mezcla con panela)
- 200 g de harina de trigo (o mezcla con integral suave)
- 1 yogur natural (125 g)
- 80 ml de AOVE Arbequina
- 10 g de levadura química en polvo
- Ralladura de 1 limón o naranja
- Pizca de sal
Elaboración simplificada
- Precalienta el horno a 180 ºC.
- Bate huevos y azúcar hasta que doblen volumen.
- Añade el yogur, la ralladura y el AOVE Arbequina, integrando suavemente.
- Tamiza harina, levadura y sal; incorpóralas con movimientos envolventes.
- Vierte en un molde engrasado con un poco de AOVE y hornea 30–35 minutos.
- Deja templar, desmolda y disfruta de un bizcocho muy jugoso y aromático.
Si te apetece seguir explorando recetas fáciles con AOVE, puedes inspirarte en las publicaciones del blog de Aceites Cemar, donde profundizamos en usos del virgen extra en cocina cotidiana.
Otras ideas de recetas dulces con AOVE
Más allá del clásico bizcocho, la repostería con AOVE abre un abanico de posibilidades:
- Magdalenas de naranja con Arbequina: sustituyendo la mantequilla tradicional por AOVE suave, obtendrás una miga húmeda y aromática.
- Brownies con AOVE Picual: la intensidad de esta variedad combina muy bien con el chocolate negro, creando un postre denso y lleno de carácter.
- Galletas de almendra y AOVE: el toque frutado del aceite realza el sabor de los frutos secos y permite prescindir totalmente de mantequillas.
- Bizcocho integral de yogur y limón: perfecto para desayunos más saciantes, dentro de una dieta mediterránea equilibrada.
Consejos de conservación para que tu AOVE se mantenga perfecto
Si quieres que tus recetas dulces con AOVE salgan siempre igual, cuida también cómo guardas el aceite:
- Mantén el AOVE en botellas opacas o latas que lo protejan de la luz.
- Evita el calor directo: guárdalo en un lugar fresco, lejos de fuentes de calor y del horno.
- Cierra bien el envase para que no esté expuesto al oxígeno más tiempo del necesario.
En Aceites Cemar envasamos nuestro aceite de oliva virgen extra Arbequina en formatos pensados para preservar su calidad, como puedes ver en la ficha de producto de la botella de AOVE Arbequina 500 ml.
Resumen: cómo introducir el AOVE en tu repostería, paso a paso
Para terminar, una pequeña hoja de ruta para empezar con seguridad:
- Elige un AOVE suave, idealmente Arbequina, para tus primeros intentos.
- Sustituye la mantequilla por un 75–80 % de su peso en AOVE en bizcochos y masas batidas.
- Ajusta ligeramente líquidos si la masa queda demasiado fluida.
- Vigila el horneado, porque las masas con AOVE se resecan menos y pueden necesitar algo menos de tiempo.
- Empieza con recetas sencillas (bizcocho, magdalenas, galletas básicas) antes de pasar a masas laminadas.
Si quieres ir un paso más allá y jugar con matices aromáticos, te invitamos a descubrir la selección de AOVE Arbequina de Aceites Cemar y comprobar cómo cambia tu forma de entender la repostería casera cuando el aceite deja de ser un simple ingrediente y se convierte en protagonista.

