El punto de humo del AOVE es uno de los temas que más dudas genera en la cocina. ¿Se puede freír con Aceite de Oliva Virgen Extra? ¿A qué temperatura de fritura hay que llegar? ¿Se quema antes que otros aceites? Entender bien este concepto te permitirá cocinar con más seguridad, sin renunciar al sabor ni a las propiedades del AOVE.
Qué es exactamente el punto de humo del AOVE
El punto de humo es la temperatura a la que una grasa o aceite empieza a humear visiblemente y a descomponerse. A partir de ese momento, el aceite pierde cualidades organolépticas (sabor, aroma, color) y parte de sus beneficios saludables, y puede generar compuestos indeseables.
En el caso del aceite de oliva virgen extra, el punto de humo se sitúa aproximadamente entre 190 ºC y 210 ºC, dependiendo de factores como:
- Calidad del aceite: un AOVE de alta calidad, como el de Aceites Cemar, con baja acidez y buena estabilidad oxidativa, soporta mejor las temperaturas de cocina.
- Refinamiento: los aceites refinados suelen tener puntos de humo algo más altos, pero a costa de perder compuestos beneficiosos. El AOVE mantiene polifenoles, vitaminas y aromas naturales.
- Contenido en antioxidantes: variedades ricas en polifenoles, como Picual o Cornicabra, tienden a ser más estables al calor.
La clave es entender que el AOVE sí es apto para cocinar, incluso para freír, siempre que se respeten las temperaturas adecuadas.
Punto de humo del AOVE vs. otros aceites de cocina
Se suele decir que el AOVE «se quema enseguida». Sin embargo, esa afirmación no es del todo correcta. Comparado con otros aceites habituales en la cocina:
- AOVE: punto de humo aproximado 190–210 ºC.
- Aceite de oliva refinado: alrededor de 220 ºC.
- Aceite de girasol convencional: 170–200 ºC, variable según el refinado.
- Aceites de semillas variados: a menudo entre 160 y 200 ºC.
Las frituras domésticas se realizan, por norma general, entre 160 y 180 ºC. Es decir, freír con AOVE está dentro de un margen seguro, siempre que no lo sobrecalientes.
Además, el AOVE aporta una ventaja clave respecto a muchos aceites de semillas: mayor estabilidad oxidativa, gracias a su alto porcentaje de ácido oleico y a su contenido en antioxidantes naturales. Dentro de una dieta equilibrada, esto se asocia a una opción más interesante para la cocina saludable.
Freír con AOVE: temperatura de fritura recomendada
Para sacar el máximo partido al punto de humo aceite de oliva, conviene ajustar bien la temperatura de fritura. Estas son algunas orientaciones prácticas:
- Frituras ligeras y salteados (verduras, salteados rápidos): 140–160 ºC.
- Rebozados y empanados crujientes (pescado, pollo, croquetas): 170–180 ºC.
- Evita superar los 185–190 ºC: a partir de ahí crece el riesgo de llegar al punto de humo del AOVE.
Si no tienes termómetro, puedes guiarte por estas señales:
- El aceite está listo cuando el alimento burbujea de forma viva pero controlada al entrar en la sartén.
- Si el aceite humea visiblemente o desprende olor fuerte y desagradable, has pasado el límite: baja el fuego y descarta ese aceite.
En Aceites Cemar Cornicabra, por ejemplo, la alta estabilidad del AOVE lo hace muy adecuado para frituras crujientes, manteniendo sabor y estructura sin oxidarse con facilidad.
Cómo aprovechar el punto de humo del AOVE en la cocina diaria
Usar AOVE para cocinar no significa reservarlo solo para ensaladas. Bien utilizado, es un gran aliado para todo tipo de técnicas culinarias.
Punto de humo del AOVE en salteados y sofritos
Para saltear verduras, setas, carnes o pescados, no es necesario acercarse al punto de humo del AOVE. Un fuego medio-alto controlado (alrededor de 150–170 ºC) es suficiente para:
- Dorar bien el alimento.
- Conseguir caramelización ligera.
- Preservar mejor los aromas frutados del aceite.
Los AOVE de variedad Arbequina suelen ser suaves, con notas a frutas frescas y menor amargor, ideales para salteados de verduras, pescados blancos o platos en los que busques un perfil más delicado.
Freír con AOVE: crujiente, sabor y estabilidad
Al freír con AOVE, si respetas las temperaturas, obtendrás:
- Texturas más crujientes: el rebozado o empanado se sella rápido y absorbe menos grasa.
- Mayor resistencia al degradarse: el AOVE estable se oxida menos que otros aceites durante la fritura.
- Sabor más intenso: ideal para croquetas caseras, calamares, patatas fritas o verduras en tempura.
Un AOVE de variedad Cornicabra, como el que elaboramos en Cemar mediante extracción en frío en nuestra almazara, aporta un perfil frutado medio-alto, con amargor y picor equilibrados, que realza el sabor de frituras de carne, caza o platos tradicionales de cuchara.
Influye la variedad en el punto de humo del AOVE
Aunque el rango de punto de humo del AOVE es similar entre variedades, sí hay matices en estabilidad y comportamiento al calor:
- Cornicabra: alto contenido en polifenoles y gran estabilidad oxidativa. Muy adecuada para frituras, guisos y platos que requieren tiempos de cocción más largos.
- Picual: una de las variedades más estables al calor, con notas herbáceas y de hoja de olivo, perfecta para sofritos de base mediterránea, salsas de tomate y carnes rojas.
- Arbequina: algo menos polifenólica, pero muy aromática, suave y frutada. Ideal para salteados ligeros, repostería y cocina de baja temperatura.
Escoger la variedad adecuada te permite jugar no solo con el sabor, sino también con la estabilidad en fritura y el tipo de receta. Si quieres profundizar y encontrar tu estilo, puedes descubrir las distintas variedades de AOVE de Aceites Cemar.
Técnicas para no sobrepasar el punto de humo del AOVE
Algunos gestos sencillos marcan la diferencia a la hora de cuidar tu aceite en cocina:
- Calienta el aceite poco a poco: evita poner la sartén al máximo desde el principio.
- No dejes la sartén vacía al fuego: añade el alimento tan pronto como el aceite esté caliente.
- Evita el humo visible: si empieza a humear, retira del fuego. Ese AOVE ya ha superado su punto óptimo.
- No reutilices indefinidamente el aceite: cada ciclo de fritura degrada el aceite. Cuanto mejor sea el AOVE y más lo cuides, más durará, pero siempre dentro de un límite.
- Filtra tras cada uso: los restos de comida aceleran la degradación y favorecen que el aceite se queme antes.
También es importante una buena conservación del AOVE antes de usarlo: guardarlo en envases opacos, lejos de la luz y del calor, ayuda a mantener sus propiedades y a que resista mejor las temperaturas de cocina.
¿Es mejor usar AOVE en crudo o para cocinar?
Ambas opciones son complementarias. Utilizar AOVE en crudo en tostadas, ensaladas, verduras al vapor o platos fríos permite disfrutar al máximo de sus aromas frutados y de su contenido en antioxidantes. Pero cocinar con AOVE, respetando el punto de humo, también es una práctica coherente con la dieta mediterránea y con una alimentación equilibrada.
Dentro de una dieta saludable, el AOVE puede contribuir a mejorar el perfil de grasas que consumes, gracias a su alto contenido en ácido oleico y a la presencia de compuestos bioactivos que se asocian a beneficios cardiovasculares y metabólicos cuando se combinan con otros hábitos de vida saludables.
Criterios para elegir un buen AOVE para cocinar y freír
Cuando hablamos de AOVE para cocinar, no solo importa el punto de humo, también la calidad global del aceite:
- Virgen extra, siempre: la categoría virgen extra garantiza que el aceite procede solo de aceitunas y se ha obtenido mediante procesos mecánicos, sin defectos de sabor significativos.
- Primera extracción en frío: como en el caso de Aceite de Oliva Virgen Extra Cornicabra 500 ml de Aceites Cemar, la extracción en frío ayuda a preservar mejor aromas, polifenoles y estabilidad.
- Cosecha temprana o madura, según el uso: los aceites de cosecha temprana suelen ser más intensos y ricos en polifenoles (ideales para crudos y frituras puntuales); los de cosecha algo más madura suelen ser más suaves, perfectos para uso diario en cocina.
- Envase adecuado: mejor vidrio oscuro o lata que plástico transparente, para protegerlo de la luz.
Si buscas un AOVE versátil que funcione tanto en crudo como en cocina, te invitamos a descubrir nuestra selección Cornicabra de Aceites Cemar, pensada para aportar sabor y estabilidad en tus recetas diarias.
Conclusión: cocinar con AOVE, una apuesta segura si controlas el calor
Entender el punto de humo del AOVE te permite aprovechar todo su potencial gastronómico sin miedo a que se queme. Controlando la temperatura de fritura, evitando el humo y el recalentamiento, el aceite de oliva virgen extra es una opción excelente para freír, saltear, guisar y, por supuesto, aliñar en crudo.
Elegir un AOVE de calidad, elaborado mediante extracción en frío y con buena estabilidad, marcará la diferencia en el sabor final de tus platos y en la experiencia en la cocina. Si quieres dar un salto de calidad en tus frituras y salteados, puedes ver la tienda online de Aceites Cemar y encontrar el AOVE que mejor encaje con tu forma de cocinar.

