Cuando se acerca la nueva campaña de aceite y empiezan a aparecer en el mercado los primeros AOVE sin filtrar, surge siempre la misma duda: ¿es mejor el aceite de oliva virgen extra filtrado o sin filtrar? En este artículo comparamos, desde la experiencia de almazara de Aceites Cemar, las diferencias reales y en qué casos te interesa elegir uno u otro.
AOVE filtrado vs sin filtrar: ¿qué significa realmente?
La diferencia entre AOVE filtrado vs sin filtrar no está en la calidad del aceite, sino en lo que ocurre justo después de extraerlo en la almazara. En ambos casos, si hablamos de un buen productor, el aceite se obtiene de aceitunas sanas, molturadas en pocas horas y mediante extracción en frío (<27ºC), como hacemos en la almazara de Aceites Cemar.
Tras la extracción, el aceite contiene pequeñas trazas de agua de vegetación y micropartículas de pulpa de aceituna. En función de lo que se haga con esas partículas hablamos de:
- AOVE sin filtrar: se deja tal cual sale de la centrifugación. Mantiene micropartículas en suspensión, de ahí la típica turbidez del AOVE nuevo.
- AOVE filtrado: se pasa por filtros (normalmente de celulosa) para retirar esa humedad y sólidos en suspensión. El resultado es un aceite limpio y brillante.
Principales diferencias entre aceite filtrado y sin filtrar
Veamos las aceite filtrado y sin filtrar diferencias más importantes de forma práctica: sabor, aspecto, estabilidad y uso en cocina.
AOVE filtrado vs sin filtrar: sabor y aroma
En un AOVE de calidad, como los Cornicabra o Arbequina de Aceites Cemar, el sabor lo marca sobre todo la variedad, el punto de maduración y el proceso de elaboración. La filtración no debe «arreglar» un mal aceite, sino afinar uno bueno.
- Sin filtrar: en los primeros meses, suele dar una sensación de sabor más rústico e intenso, con notas herbáceas muy marcadas. Es la experiencia de “zumo recién hecho”.
- Filtrado: el perfil sensorial se muestra más definido y estable en el tiempo. El frutado, amargor y picor se perciben con más limpieza, algo clave en cata de AOVE.
Si te gusta degustar el aceite solo, en tostadas o en catas, un buen AOVE Cornicabra filtrado o una Arbequina filtrada te permiten apreciar con claridad todos sus matices.
Posos en el aceite de oliva y turbidez: lo que debes saber
Los posos en el aceite de oliva son el resultado de esas micropartículas que, con el tiempo, se decantan al fondo de la botella. En un AOVE sin filtrar es normal que aparezcan:
- Turbidez al principio: aspecto opalescente, típico del aceite «en rama» recién elaborado.
- Depósitos en el fondo con los meses: son restos de pulpa y humedad que van cayendo.
Esto no significa que el aceite sea de peor calidad, pero sí tiene implicaciones:
- Esos posos pueden fermentar y generar defectos sensoriales (avinado, avinagrado, borras) si se guarda el aceite durante mucho tiempo.
- El color, la turbidez del AOVE y el aspecto irán cambiando con el paso de las semanas.
En el AOVE filtrado, en cambio, apenas verás cambios de aspecto. Se mantiene limpio y brillante, sin posos visibles, lo que ofrece una imagen más cuidada en mesa y en cocina profesional.
Duración del aceite sin filtrar y estabilidad
Una de las grandes dudas es la duración del aceite sin filtrar. Aunque no hay una fecha exacta universal (depende de la variedad, la acidez, los polifenoles y cómo se conserve), sí hay algunas pautas:
- AOVE sin filtrar: se recomienda consumirlo preferentemente en los primeros 3–6 meses tras su elaboración. Más allá, puede empezar a perder frescura y ganar inestabilidad debido al agua y sólidos presentes.
- AOVE filtrado: es más estable a la oxidación. Conservado correctamente (oscuro, fresco y bien cerrado), puede mantener muy bien sus cualidades entre 12 y 18 meses.
Por eso, si haces una compra grande online o quieres tener aceite para todo el año, lo más sensato es apostar por un AOVE filtrado de calidad. En Aceites Cemar filtramos con cuidado tras la decantación natural para alargar la vida útil del aceite sin sacrificar aroma ni sabor.
Calidad del AOVE: filtrado y sin filtrar pueden ser igual de buenos
La calidad del AOVE viene determinada por factores como:
- La sanidad y frescura de la aceituna.
- El tiempo desde la recolección hasta la molturación.
- El tipo de extracción (en frío, como en Aceites Cemar).
- El control en bodega y el almacenamiento.
Si todo esto se cuida, tanto un AOVE filtrado como uno sin filtrar pueden ser excelentes. Lo que cambia, sobre todo, es su comportamiento en el tiempo y el estilo sensorial que ofrecen en cada momento.
En Aceites Cemar trabajamos con variedades como Cornicabra y Arbequina, con perfiles muy diferentes pero siempre bajo el mismo criterio: primera extracción en frío, aceites de oliva de calidad y trazabilidad completa desde el olivar hasta tu mesa.
¿Qué AOVE te conviene según tu tipo de consumo?
Para ayudarte a elegir entre AOVE filtrado vs sin filtrar, piensa en cómo lo vas a utilizar y en qué plazo lo consumirás.
AOVE filtrado vs sin filtrar: ¿qué elegir si consumes rápido?
Si eres de quienes termina una botella en pocas semanas y te encanta disfrutar del aceite «nuevo»:
- Sin filtrar puede ser una gran opción para:
- Tostadas y desayunos con AOVE.
- Aliños en crudo para ensaladas y verduras.
- Catas informales en casa para apreciar la intensidad del fruto recién molturado.
Eso sí, procura comprar formatos pequeños y conservarlo alejado de luz y calor. Y recuerda: una vez abierto, es mejor no alargarlo muchos meses.
Si quieres estabilidad durante todo el año
Si buscas un aceite de oliva para cocinar y aliñar a diario, y quieres una calidad constante durante muchos meses, el AOVE filtrado es la elección lógica:
- Mayor estabilidad oxidativa.
- Menor riesgo de defectos por borras o fermentaciones.
- Aspecto limpio, ideal para cocina profesional y uso diario en casa.
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Usos en cocina: cómo sacar partido a cada tipo de AOVE
Tanto el aceite filtrado como el sin filtrar son saludables dentro de una dieta mediterránea equilibrada. La diferencia está en cómo aprovechar mejor sus cualidades en cada receta.
Cómo usar el AOVE sin filtrar en tu cocina
Por su carácter intenso y la presencia de micropartículas, el AOVE sin filtrar luce especialmente bien en preparaciones en crudo:
- Desayunos: sobre pan tostado con tomate, o simplemente con una pizca de sal.
- Aliños con AOVE: vinagretas rústicas para ensaladas templadas o de legumbres.
- Aperitivos con AOVE: para mojar pan fresco o sobre quesos suaves y embutidos de calidad.
En cocciones largas o a alta temperatura no suele aportar ventajas frente a un buen filtrado, y su perfil sensorial se puede perder antes.
Cómo usar el AOVE filtrado: versatilidad total
El AOVE filtrado es un auténtico comodín en la cocina saludable:
- Cocina con sabor: sofritos, salteados, horneados, guisos y frituras controladas.
- Recetas frescas: carpaccios, ensaladas, cremas frías, hummus y salsas emulsionadas.
- Aliños y salsas estables: mayonesas, mahonesas ligeras, vinagretas que se guardan en la nevera varios días.
Variedades como Picual o Cornicabra filtradas, ricas en polifenoles, aportan carácter, amargor y picor agradables, además de una buena resistencia al calor. Arbequina, más suave, es ideal para pescados, verduras al vapor y repostería con aceite de oliva.
Cómo conservar bien tu AOVE, sea filtrado o sin filtrar
La mejor forma de cuidar el sabor del aceite es atender a tres factores clave: luz, temperatura y oxígeno.
- Luz: guarda el AOVE en envases opacos o en vidrio oscuro, lejos de fuentes de luz directa.
- Temperatura: ambiente fresco y estable (entre 15–22 ºC, evitando calor excesivo).
- Oxígeno: mantén la botella bien cerrada y evita trasvases innecesarios.
Estos consejos de conservación de AOVE de calidad son válidos para cualquier tipo de aceite virgen extra, pero en el caso del sin filtrar son aún más importantes para minimizar la aparición de defectos con el paso del tiempo.
Entonces, ¿qué es mejor: AOVE filtrado o sin filtrar?
No existe un ganador absoluto en la batalla AOVE filtrado vs sin filtrar. La elección depende de tu perfil como consumidor:
- Si buscas intensidad, temporada y disfrute inmediato: prueba un buen sin filtrar recién elaborado y consúmelo en pocos meses.
- Si prefieres estabilidad, versatilidad y compras para todo el año: apuesta por un AOVE filtrado, de primera extracción en frío y procedente de una almazara de confianza.
Lo realmente decisivo es que sea aceite de oliva virgen extra de calidad, elaborado con cuidado desde el olivar hasta el envasado.
Si quieres experimentar por ti mismo las diferencias entre variedades y estilos, te invitamos a descubrir nuestras botellas de AOVE en vidrio y crear tu propia comparativa en casa con Cornicabra y Arbequina. Nada como una pequeña cata para entender, en tu propio paladar, qué tipo de aceite encaja mejor contigo y con tu forma de cocinar.

